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Reseña
Antecedentes históricos
El 29 de abril de 1905,
un decreto del Ministerio de Hacienda autorizó la instalación en
Chile de la empresa norteamericana Braden Copper Company, como encargada
de explotar el yacimiento El Teniente, que permanecía abandonado
desde fines del siglo XIX.
En
ese escenario, Braden Copper emprendió un conjunto planificado de
obras, empezando por construir un camino de carretas -y luego un
tren como medio de transporte-; habilitar una oficina comercial
en Graneros y bodegas en La Compañía; reabrir la extracción de la
Mina; edificar un concentrador y campamentos de habitaciones; establecer
un patio industrial en Rancagua, y contratar trabajadores, entre
otros.
Además
de algunos campamentos pequeños creados cerca de las primitivas
vetas a explotar, entre 1905 y 1906, en la ladera de la montaña
próxima a la Mina, fue construido un "establecimiento beneficiador
de minerales", integrado por una planta de concentración o molino,
con capacidad para tratar 250 toneladas diarias de mineral que eran
acarreadas por un "tranvía aéreo" desde el yacimiento, y un "dínamo"
que suministraba la energía eléctrica.
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18 de marzo de 1915,
Diario "La Aurora"
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Sin embargo, sólo en marzo de 1915 este poblado
industrial recibió el nombre de "Sewell", en recuerdo de Barton
Sewell, alto ejecutivo de Braden Copper que falleció ese año en
Nueva York. El nunca conoció Chile, pero siempre apoyó la idea de
William Braden de invertir en El Teniente.
Con los años, el campamento
y sus instalaciones progresaron conforme aumentó la producción de
cobre, pasando a constituir una ciudad. Más que una expansión territorial,
la estructura urbana de Sewell se caracterizó por una densificación
y crecimiento en altura, con edificios que no estuvieron exentos
de accidentes y destrucciones por las condiciones climáticas y topográficas
del lugar.
Estado
actual
En la actualidad, Sewell
es un área de trabajo donde aún siguen en operaciones
el Concentrador del mismo nombre y unas pocas instalaciones industriales,
y al cual se accede en vehículo por un tramo de la Carretera
El Cobre. En el campamento permanecen en pie unos 50 edificios originales,
que están siendo restaurados para acoger la visita del público.
En tanto en diciembre de 2002 se inauguró la primera etapa
del Museo de la Gran Minería del Cobre.
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